Ignacio Uría, 71 años de edad, casado y con cinco hijos.
A las 13:00 horas del día de hoy, mientras caminaba hacia un restaurante cercano a su empresa en la localidad guipuzcoana de Azpeitia, dejó de vivir, dejó de existir por los impactos de bala que recibió de la pistola de un asesino de ETA, a sangre fría, con la cobardía y la sinrazón de quien no tiene ningún por qué
de existir, ningún por qué de ser.
Hoy es, para todos, día de luto. Hoy es, para todos, día de dolor.
Lectura recomendada: El crimen de Azpeitia El Blog de Regina Otaola
1 Comentario(s)
RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack
Dejar un comentario



Este es otro de los cánceres de este nuevo siglo.
Un saludo amigo